viernes, 27 de noviembre de 2009

La idea de escribir lo del smoothie era empezar a meter cosas de cocina en este blog, y eventualmente iniciar otro solo de cocina, quizas lo haga, realmente no sería muy dificil y he ido cocinando un poco más. Por cierto el domingo hice un filete de pescado con salsa de queso que me hizo sentir muy orgulloso de mi mismo.

Son las 4:30 am y estoy despierto, me molesta eso. Supongo que es por no haberme tomado las drogas para mi transtorno obsesivo compulsivo, si me las tomo duermo demasiado, si no me las tomo no duermo, y no sé que es preferible. Claro que hoy tambien me trasnoche un poco por estar organizando mis horarios de clase para los proximos 3 semestres, lo que algunas personas considerarían y con razon obsesivo, o controlador o mucho más organizado de lo que suelo ser ( en situaciones normales, soy el tipo de persona que pisa el charco antes de darse cuenta de que hay un charco y cruza la calle por la parte más llena de agua antes de notar que un metro más alla o aca, hay un paso más bien seco; y no el sujeto que mira los charcos cerca de la esquina desde antes de salir del apartamento. Soy un sujeto que improvisa en todo momento, no uno que planea).

Pase tres horas analizando todos los horarios de las clases que me hacen falta, preparando opciones distintas para los siguientes semestres, negociando conmigo mismo que estoy dispuesto a hacer en cada semestre y que no. Y pensando en que tengo hambre y deberia dormir para olvidarla. Pero no quiero, es raro tener estos momentos silenciosos y solitarios en que puedo darme el lujo de actuar como me nace, de manera controladora, perfeccionista, calculadora y analitica; me gusta actuar así, pero en la vida real a la gente le asusta eso. Y en la vida real ser espontaneo es más facil, menos complicado, asusta menos.

Acabo de recordar algo del zaratustra, la filosofía del sueño o algo así, dice nietzsche que zaratustra se encuentra con un filosofo que dice que lo importante es hacer las cosas de tal manera que no haya problemas para dormir bien en la noche. La paz mental, la quietud a veces me asusta, pero no tanto como el sueño, desconfio de quien soy cuando duermo, a veces más a veces menos, me asusta verme dormido, no quiero ni imaginarlo siquiera. Yo quisiera dormir bien, pero si eso es todo lo que aspira mi sicocoso que logre entonces vamos mal, porque prefiero mi vigilia a mi sueño, y prefiero trasnocharme que despertarme tarde, y 8 horas de sueño siempre me han parecido demasiadas.